Gee Scarlett Reina

 Cantidad de envíos: 902 Edad: 19 Localización: Detras de mi ordenador XD Humor: Happy. muii happy! Fecha de inscripción: 14/09/2007
 | Tema: Re: Saludos desde Corea del Sur(5 capítulos) Sáb Oct 18, 2008 6:09 pm | |
| Muy bien. Aqui estoy posteando tu historia. No creas que la acabo de leer, es solo que tengo trabajo y voy retrasada, entonces entro y leo a ratos pero se me olvida postear. Ahora no habra critica, solo post semi~hueco. Gracias por mantener el foro semivivo pasandote frecuentemente y escribiendo. _________________  kokoro kawaite mo mizu wa iranai nani yori mo kimi ga hoshii kara .... |
|
Sesshomaru Mayordomo

 Cantidad de envíos: 97 Edad: 17 Localización: México Humor: Negro Fecha de inscripción: 02/03/2008
 | Tema: Re: Saludos desde Corea del Sur(5 capítulos) Lun Oct 20, 2008 9:43 pm | |
| Bueno linda Scarlett =3 Capítulo Veinte: Condesa Ivy de Valentine Condecoré a Isabel por sus grandes peleas y batallas ganadas que había enfrentado durante las semanas que habían pasado al darle a Valentine. Había conquistado con un pequeño ejército todas las tierras que rodeaban al Imperia Ruala, así que ahora, con mi pequeña nación, pensé en ponerle un nombre… Pasaron muchas horas cuando salí de mi habitación y dije: “Valentine… El Imperio Valentine” y celebramos con todos los habitantes del Imperio que eran, más o menos, unos 200.000. La fiesta fue una típica celebración pueblerina en los jardines frontales del Imperia Ruala (No iba a dejar que los campesinos entraran a mi castillo, ¿verdad?) Durante la fiesta, salí al balcón Imperial y me dirigí al pueblo: “¡¡Honorable pueblo de Valentine!!... ¡¡Desde hoy, ustedes, grandes seres, forman parte de ésta poderosa Nación!! Y como toda gran nación tiene un líder, un soberano, un Semi-Dios… ¡Yo soy su Emperador! Pero yo… Soy Un Dios. Y como su nuevo Dios, ¡exijo que me alaben!” Todo el pueblo comenzó a gritar de emoción y por supuesto, a alabarme. Continué: “Ahora, les presento a una gran mujer… A la conquistadora más grande que ha tenido el Imperio Valentine… ¡¡¡¡La Condesa Isabel “Ivy” de Valentine!!!!” Isabel salió y el pueblo le aplaudió y nos unimos a la fiesta. Al día siguiente, los guardias despertaron a la gente. Ya sobria, me dirigí al pueblo de nuevo: “Honorable pueblo de Valentine: Éstas son tierras malignas, plagadas de criaturas monstruosas que el enemigo de Dios manda día a día a probar nuestra valentía y fe a Dios… Por eso, ordené que todos ustedes sean instruidos en el arte de la espada. Quiero que todo mi Imperio se levante en armas cuando su nación esté en peligro… Quiero que ningún ejército, por numeroso o poderoso, se encuentre ante civiles incapacitados a la batalla… Quiero que cada uno de ustedes mate si quiera a un enemigo en la pelea…”. Durante los próximos tres años, instructores de todo el mundo enseñaron sus habilidades a todo el pueblo, mientras Isabel continuaba su campaña por conquistar las tierras próximas al Imperia Ruala y poco a poco más y más gente se unía al Imperio Valentine hasta que un buen día llegamos a ser 1.200.000. Se crearon leyes, los derechos y obligaciones de los habitantes del Imperio Valentine. Una ley declaraba que todo nuevo ciudadano del Imperio, debía asistir al Cuartel más cercano para hacer su servicio militar (En éste servicio se le educaba a la gente con armas, y a saber defenderse), y recién nacidos hasta los diez años se les instruiría. Todo era paz y armonía en el vasto Imperio Valentine. Isabel, la Condesa, se encargaba de la defensa del Imperio, así como el cuerpo de policías a quienes llamé Seguridad Social (La SS) que se encargaba de los juicios civiles y militares, de mantener orden en el Imperio y de las cárceles (aunque casi todo crimen en mi Imperio estaba penalizado a muerte). Dirigir una nación no era cosa fácil, el dinero a veces era problema, pues había que gastar aquí, gastar allá, y mis cuentas bancarias estaban en bancos mexicanos que no se podían acceder porque no pensaba regresar a México. Un día, cuando estaba con Isabel platicando sobre los asuntos del Imperio, me comencé a sentir raro… diferente. Digo, no me sentía mal físicamente, sino era otra cosa… Era ella, su presencia, su actitud… Todo llevaba a sólo una cosa… Después de los siete años de conocernos… ¿Me estaba enamorando de la Condesa Isabel “Ivy” de Valentine? Olvidé toda tontería sobre ese sentimiento raro y seguimos discutiendo. Ese día abrimos el primer museo cultural en el Imperio, lo llamé Museo Cultural Valentine (El MUCUV) y era ampliamente reconocido, estaba localizado en el corazón del Imperio. Te contaré: El castillo estaba en el norte del Imperio, del castillo salía un camino de casi siete kilómetros en donde se localizaba la primer gran ciudad del Imperio, llamada Valentine, por supuesto, era el centro mercantil y militar del Imperio, por así decirlo, era la Capital. En aquel momento, la sirvienta Constancia me dijo que tenía una llamada telefónica, contesté y era Soledad. Preguntaba cómo estábamos todos y qué había pasado. Le conté que un día Helena y toda mi familia amanecieron muertos y me fui del país… Aunque la verdad ni sé lo que pasó con Alejandra ni Paquita, pero era un tema que no quería tocar, así que le dije a Soledad: “Mira Soledad, anota, te doy mi dirección… Espera… ¡Si tienen el número telefónico del castillo con lada y todo, entonces saben donde vivo! ¡Vengan a verme los tres! ¡Mis padres y tú! ¡Apúrense!” En cuanto colgué, tocaron a la puerta principal del castillo, decidí abrir yo mismo. Eran mis padres y Soledad, los dos me abrazaron y me dijeron que fue un largo viaje, pero en cuanto Soledad les dijo que vinieran, habían comprado boletos de avión para Rusia. Comimos, les presenté a Isabel, no como mi prometida, sino como mi mano derecha y aclaré que no había nada entre nosotros. Mis padres me contaron que habían hecho durante todo este tiempo, nada interesante y yo les conté… que tampoco._________________ Sesshomaru |
|